El Valor de la Reputación y las dos caras de El Sistema

Posted on octubre 5, 2015

2


Por Homer,

Sé poco de música, aunque la aprecio, así como también aprecio el talento. Sin duda alguna, El Sistema está plagado de talento. Aún más, El Sistema ha logrado sacar de la pobreza a miles de personas a lo largo de su historia y se ha convertido en una institución trascendental a nivel internacional. Por ejemplo, en el Reino Unido han intentado replicar las lecciones de El Sistema. El Sistema cuenta con admiradores a nivel mundial, de él se han realizado múltiples documentales y, gracias a éste, músicos venezolanos han logrado llegar a las mejores orquestas del mundo. Se pudiera decir que El Sistema nos ha convertido en un país desarrollado a nivel musical.

pirururiri ru ru ri ri

        pirururiri ru ru ri ri

Algunos creen que la posición acomodaticia de sus principales caras, el Maestro Abreu y Dudamel, es la mejor alternativa para El Sistema. Tal posición (que incluye el uso de símbolos del chavismo y la participación en actos proselitistas) es lo que permite la supervivencia de algo mucho más grande que ellos mismos. De hecho, me he encontrado con críticas a la pianista venezolana Gabriela Montero por exponer la realidad a la que está sujeta esta institución. Pues, déjenme decirles algo, este tipo de posiciones acomodaticias muchas veces terminan menoscabando las instituciones que se buscan salvar, pero tomar decisiones costosas hoy puede terminar generando beneficios increíbles a futuro.

Para apoyar mi punto, utilizaré ejemplos del área que más domino, las empresas. Durante la Segunda Guerra Mundial algunos bancos suizos decidieron congelar el dinero de muchos ciudadanos judíos y entregárselo al régimen Nazi. Ésta era la estrategia más fácil y de más beneficios a corto plazo. Parecía una gran idea, hasta que a finales del siglo XX tuvo un costo de 1.25 millardos de dólares, además de empeorar la mala reputación que ya tenían los bancos suizos a nivel mundial.

De hecho, existen muchos otros paraísos fiscales en el mundo tan importantes como la Confederación Helvética, pero que no tienen tan mala reputación. Los bancos suizos son los principales objetivos de las autoridades fiscales de todo el mundo. Acuerdos de cooperación internacional para evitar la evasión de impuestos están adquiriendo un apoyo importante a nivel mundial. Una vez se alcancen estos objetivos, el modelo de banca suiza tendrá un gran lastre: la mala reputación.

Por otro lado, otros empresarios como Oskar Schindler tomaron el camino opuesto y fueron apoyados a lo largo de toda su vida y, hoy en día, son recordados como ejemplos a seguir. Así como los banqueros suizos, hay músicos y pensadores en toda Europa que cayeron en el olvido por no hacer lo correcto. Gozaron de bienestar momentáneo, pero mancharon su reputación y ésa es una gran diferencia.
Pero bueno, quizás la Segunda Guerra Mundial es un ejemplo demasiado fuerte y lejano a nuestra realidad. Vamos pues, a pensar en el Brasil de mediados del siglo XX, cuando el país estaba todavía bajo dictadura militar. Entre 1964 y 1985, trabajadores de Volkswagen (VW) fueron capturados en sus fábricas para luego ser torturados por el gobierno militar. Como resultado, VW fue expuesta como una firma poco leal a sus consumidores y trabajadores. Como si esto fuera poco, el pasado mes, VW recibió otro golpe a su reputación al engañar a las autoridades estadounidenses manipulando las pruebas de emisión de gas en sus vehículos Diesel. Ha perdido su reputación y esto tiene efectos en su valor como empresa, puesto que muchos consumidores e inversionistas dejan de apoyar a firmas que se comportan de esta manera… Así como muchos dejamos de leer a autores que traicionan sus pensamientos o de apreciar el arte que se pliega a la propaganda. Las acciones de muchos artistas y pensadores hacen que sus obras pierdan valor.

Más allá del valor individual, quiero hacer una reflexión sobre las dos caras de esta institución (El Sistema y el sistema). El Sistema toma jóvenes y les da la oportunidad de crecer y desarrollarse a base de algo tan genial como la música, les muestra el valor del esfuerzo y el talento. Pero a la misma vez, sus maestros Abreu y Dudamel les enseñan “el sistema”, en el que para lograr el reconocimiento de sus méritos necesitan depender del gobierno. El Sistema les enseña a mostrar su música y su bandera en todo el mundo, pero el sistema de sus maestros les refuerza el concepto de no poder expresar una opinión política sobre esos colores que representan. El Sistema les enseña a desenvolverse libremente como artistas, pero el sistema les obliga a tocar en actos proselitistas y propagandísticos. Éstas son las dos caras de una misma moneda. Mi pregunta es, ¿qué tan sostenible es el otro sistema dentro de El Sistema?

Anuncios
Etiquetado: , ,
Posted in: Sociedad, Varias