Anarquía sobre ruedas

Posted on julio 18, 2013

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“Ni una vida en anarquía, ni una vida bajo un déspota, se debe aspirar. Todo lo demás que existe en el medio un dios le ha otorgado la excelencia” 
Aeschylus

plo plo plo, quieto mamagüevo

plo plo plo, quieto mamagüevo

Por Coca,

Todos los caraqueños lo sabemos, hasta miembros de dicho gremio lo deben haber pensado, el ser más despreciable de nuestra ciudad es el motorizado.

El motorizado ejemplifica lo peor de nuestra ciudad. Este ser batalla con otros seres de nuestra cotidianidad (sean autobuseros, toyoteros, ahuevoniados o viej@s coños de madre) para llevarse el premio de la persona más despreciable. Sin embargo, el motorizado vence a sus contrincantes de manera holgada.

El motorizado es la materialización de lo peor que nos ha dejado la Revolución Bolivariana, la anarquía. Entiéndase como anarquía a aquella sociedad donde no existan reglas, donde no exista un Estado que mantenga el Orden. No me refiero a aquella utopía con la que sueñan los anarquistas, donde la Libertad máxima traerá una sociedad más justa e igualitaria. La anarquía de las calles de Caracas se parece más a lo que se vive es el de Estado de Naturaleza de Hobbes. El más fuerte es el que manda.

En las calles de Caracas, el motorizado es Rey. Se trata de un grupo sumamente cohesionado. La “solidaridad” entre los motorizados es totalmente ajena al resto de nuestra identidad. Un transeúnte o conductor llega a tener un conato con un motoriza y sera mejor que se esconda, en cuestión de segundos será rodeado por cientos de estos individuos.

La Revolución Bolivariana es culpable de esta anarquía pues fueron ellos los que aplicaron una serie de políticas públicas que les permitió a dicho gremio apoderarse de las calles de la ciudad. Desde la autorización original a poder transitar libremente por las vías rápidas hasta las motocicletas chinas subsidiadas por el gobierno.

El Estado venezolano utiliza a los motorizados para mantener una política sistemática de dejar que reine el miedo como forma de dominación. Fue el entonces Ministro de Comunicación e Información, Andrés Izarra, quien declaró por las redes sociales: “A nada le temen más estas hordas fascistas dirigidas por Capriles que a los motorizados del pueblo, habrá que organizar algo mañana”.

El motorizado caraqueño no respeta las normas de tránsito. Entre las cientos de irregularidades que cometen a diario está el utilizar el rayado como canal propio, irrespetar el flechado, atacar a conductores si osan cambiarse de canal, reventar  espejos retrovisores, etc. En fin, cometen día a día un sin fin de acciones a las cuales solo se llega por una completa ausencia del Estado.

Ahora bien, no queremos insinuar que reinar en Caracas sea tarea fácil. Ser motorizado viene acompañado de una cantidad de estigmas sociales culpa de aquellos que utilizan dicho medio de transporte para dar rienda suelta a su viveza. El motorizado, diariamente, ponen su vida sobre un tanque de gasolina donde los parachoques son sus piernas. Además son víctimas de acoso por parte de policías que los matraquean sin resolver el problema.

Sin embargo, lo que si no tiene razón de ser es el comportamiento irreverente ante la Ley. Un futuro gobierno de Venezuela, debe tomar acciones firmes en contra de este mal. Esto lo puede hacer hasta lavándose las manos, devolviéndole las competencias a los gobiernos locales, para que sean estos los que pongan en cintura, como lo han hecho antes, a la anarquía sobre rueda.

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Posted in: Sociedad