Marketing Socialista

Posted on noviembre 3, 2011

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¿El ser humano nace o se hace? Una pregunta fundamental que, como parece obvio, tiene dos respuestas excluyentes y absolutas.
Por un lado, los liberales sostienen que el ser humano nace. Que la condición de ser humano es natural y, por lo tanto, innata, relativa a la esencia del hombre. Es decir, el hombre no gana su condición de ser humano con trabajo o esfuerzo, el hombre es ser humano incluso antes de saber caminar, hablar o argumentar, es ser humano con solo nacer. Así pues, sostienen los liberales, el sentido de propiedad (y con él, el mercado mismo) es también natural, porque a los niños más pequeños, antes que cualquier otra cosa, se les tiene que enseñar a compartir con sus semejantes lo que ellos abrazan como “suyo” con mucho celo.
Por otro lado, los totalitarios, comunistas y socialistas (por extensión del concepto del devenir marxista) sostienen que el ser humano no nace sino que se hace. Que la condición de ser humano no es natural sino artificial, es decir; que se debe construir al ser humano, que se debe construir al famoso hombre nuevo. Por eso en todos los sistemas totalitarios se hace tanto hincapié en el adoctrinamiento que, disfrazado de educación, convierte a los hombres, mujeres y niños en “seres humanos”. Para los comunistas y socialistas, por ejemplo, la apetencia al lucro (por lo tanto también las relaciones que se dan dentro del libre mercado) no es algo propio de un ser humano sino de una bestia, de un animal con forma humana que debe ser reeducado y, a la hora de la verdad, también erradicado. Los kulaks rusos pueden darnos testimonio de esto.
Pero, a pesar del esfuerzo de comunistas y socialistas por convertirse en los “hacedores de seres humanos” libres de bajos instintos capitalistas, pese a poderosas campañas mediáticas, adoctrinamiento brutal e ideologización de la masa; la naturaleza, siempre salvaje e indómita, aparece una y otra vez recordando que los liberales tienen algo de razón al decir que “el hombre nace y no se hace”, por ejemplo: los fabricantes de las populares motos “Bera”, aprovechando un mercado cautivo nada despreciable según las elecciones y sondeos de opinión pública, han decidió bautizar a su producto más nuevo con el nombre de “la moto socialista”.
¿Para qué quedó el socialismo en Venezuela y en el mundo? para servir como un anzuelo del marketing empresarial que puja por clientes y lucro. Quedó para servir de instrumento de lo que siempre ha negado: el mercado.
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Posted in: Política