Problemas Primarios

Posted on abril 12, 2010

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Por Homer

Recientemente el tema de las primarias se ha vuelto un elemento central en la política venezolana. Un elemento usado todos los días por opositores y por el mismo presidente como propuesta de cambio y renovación. Por el lado de la oposición comentarios como “no aceptamos macoyas” o “la mayoría de la población cree en las primarias como método para elegir los candidatos” han llenado los timelines de twitter. Por el lado del gobierno, el presidente de la República dijo recientemente “yo me la juego con las bases a través de primarias”. Sin embargo, hay elementos trascendentales que en este momento le dan una clara ventaja al gobierno en este juego.

En primer lugar, el gobierno goza de todos los recursos del estado para llevar a cabo primarias donde lo desee. El uso y abuso de cualquier institución por parte del gobierno nacional es el pan nuestro  de cada día en Venezuela. Esto incluye por su puesto el uso abusivo de los recursos del CNE. Es decir, el gobierno, corruptamente, ha logrado librarse de cualquier tipo de restricción presupuestaria para elegir a sus candidatos por lo que la propuesta de “jugárselas con las bases” es algo fácil de hacer para el gobierno. En segundo lugar, el gobierno tiene una amenaza creíble para convocar a todos los inscritos en el PSUV a unas primarias. Las misiones y las relaciones de dependencia de la mayoría de los ciudadanos con el gobierno hacen que no presentarse a votar en primarias sea algo costoso. Las credenciales revolucionarias en un país con una clara y abierta discriminación política son importantes. Votar en las primarias del PSUV es una manera fácil de conseguir o de ratificar estas credenciales.

Para la oposición ocurre exactamente lo contrario. En primer lugar, la restricción presupuestaria es bastante importante. Más aún en un país donde el financiamiento de partidos políticos de oposición se ha vuelto una actividad filantrópica de alto riesgo entre los empresarios nacionales (víctimas diarias de los abusos del gobierno nacional). De hecho, esta restricción presupuestaria ha obligado a la oposición a acudir a una institución viciada y con dudosa credibilidad entre sus electores: el CNE. En segundo lugar, la oposición tiene que convencer a un electorado que tiene poco que ganar en unas primarias por los riesgos de discriminación previamente mencionados. Votar en unas primarias de oposición te marca políticamente como contra-revolucionario. Por ende, con poco presupuesto y acudiendo al CNE, la oposición debe garantizarle a este electorado el secreto de su voto. Un trabajo bastante arduo más aún si se quisiera masificar el método.

Si bien las primarias son un método bastante eficaz para elegir candidatos en un país sin discriminación, con instituciones que eviten el uso de recursos del gobierno para financiar a un partido en específico y donde los partidos políticos pueden acceder a recursos de forma relativamente sencillas; en Venezuela son un método poco eficaz y costoso para el grupo que no está en el gobierno. Una propuesta seria de primarias debería contemplar su financiamiento, mantener el secreto del voto y ser independientes de la ayuda de organismos públicos como el CNE. Claro, esto es si queremos que sea el método más usado para elegir candidatos de oposición a nivel nacional. No obstante, tal como están planteadas las primarias no son más que un método para evitar conflictos demasiado fuertes en circunscripciones en su mayoría ya ganadas. Es decir, son un mecanismo de decisión última para evitar que algún opositor patee la mesa de una vez por todas.

Sin embargo, no todo es negativo. La intención de tener primarias va de la mano con la necesidad de generar mecanismos más democráticos para elegir a nuestros candidatos. Por otra parte, me consta que muchos de los opositores que apoyan esta propuesta creen en una manera distinta y renovadora de hacer política. Naturalmente, en el largo plazo la propuesta sigue en pie y quizás algún día se convierta en un método masificado, democrático y eficaz para elegir a nuestros candidatos. Eso sí, más allá de decir que no queremos macoyas o que el pueblo prefiere este método, debemos concentrarnos en garantizar su financiamiento, en independizarnos del CNE y en proteger a nuestros votantes.

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Posted in: Política